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miércoles, 2 de mayo de 2007

ESOTERISMO // INTRODUCCION AL ESOTERISMO

INTRODUCCIÓN AL ESOTERISMO




Es evidente que los estudios esotéricos han progresado extraordinariamente en estos últimos tiempos, ahora ninguna persona culta caería hoy como antaño, en la confusión simplista de hacer surgir las corrientes esotéricas de alguna exclusiva latitud espiritual. Y es por esto que nos obliga de algún modo a considerar y refle­xionar sobre el verdadero significado y alcance, así como del origen y trascendencia de este grandioso legado, llegando a ser "LA SABIDURÍA MÁS ANTIGUA DEL MUNDO".
El origen de esta Antigua Ciencia se pierde en la noche de los Tiempos, ya que en verdad no tenemos un recuerdo claro y fiable de nuestro verdadero origen y creación. Sin embargo, sí que podemos afirmar que a lo largo de la agitada histo­ria de la humanidad, siempre han existido personas, hombres y mujeres que por su vida y enseñanzas han demostrado poseer un nivel de CONCIENCIA y COMPRENSIÓN por encima de lo normal, Seres que han Transformado e Impulsado algún sector de nues­tra sociedad, en cualesquiera de sus numerosas expresiones. Ayudándonos a EVOLUCIONAR, a disipar muchos de nuestros falsos espejismos y erróneos valores y, mostrándonos una nueva dimensión de esa REALIDAD ESENCIAL, tanto humana como Divina.
Algunos de estos GRANDES SERES fueron en sus tiempos injuriados, perseguidos y llamados locos, incluso Crucificados como el caso bien conocido del Maestro Jesús. Pero a pesar de la oposición que siempre ha habido para cam­biar y sentar nuevas bases, los testimonios de esos Locos Divinos nunca se han olvidado, al contrario, muchos los han adoptado como una Bendita Herencia Divina. Pero también debemos recordar y estar agradecidos a las enseñanzas y tratados que nos han sido transmitido, época tras época y, a pesar de las adversidades, de aquellos que hemos llamado "Santos y Místicos, Gurus e Iluminados" de todos los tiempos; así como a los trabajos realizados por numerosos Maestros, Iniciados y Discípulos contemporáneos como por ejemplo:

Maitreya, Buda, Jesús, Hermes, Krishna, Pitágoras, Pantanjali, Sócrates, Rama, Confucio, Marpa, Mitra, Paracelso, Lao-Tse, Tagore, Mahoma, Quetzalcoatl, Milarepa, Moisés, Ananda, Helena Petrovna Blavatsky, Mayeema, Baha´U´Llah, Yogananda Paramahansa, Alice A. Bailey, Aurobindo Ghose, Krishnamurti, Helena Roerich, Sivananda, Max Heindel, Mikhael Aivanhov, C.W. Leadbeater, Annie Besant, Vicente B. Anglada, Sri Ekkirala Krishnamacharya, Conny Méndez, etc, etc, etc...

DEFINICIÓN


El esoterismo, vulgarmente interpretado vendría a ser el estudio de aquello que esta oculto, detrás de la apariencias. Detrás del mundo fenoménico existe una realidad, una realidad superior que esta más allá de la mente y los sentidos. Es el Mundo de las Causas, de la verdaderas razones por las cuales todo es engendrado, desde una semilla, hasta un universo. Todo tiene una razón de ser y al mismo tiempo todo tiene un Ser que manifiesta dicha razón. También la palabra metafísica tiene una interpretación espiritual, ya que índica un estudio más allá de la física, una interpretación o visión dónde los instrumentos de investigación no son los puramente físicos, sino que son otras capacidades, podríamos llamarlas psíquicas o supranormales, las que son puestas en actividad, gracias al desarrollo interior alcanzado. También la palabra ocultismo podría ser utilizada para nuestros estudios ya que encierra en sus raíces más profundas la clave de la exploración espiritual.
El esoterismo es algo más que una filosofía especial, es un legado de la Sabiduría Antigua, el cual es un grandioso conjunto de enseñanzas, hechos y prácticas que forman el objeto de las Iniciaciones en los Misterios y constituyen el ALMA de todas las Religiones y Filosofías. Este Le­gado sagrado de la Sabiduría Antigua ha llegado hasta la actualidad mutilado y deformado, siendo prácticamente irreconocible en nuestra actual Edad Negra o KALI-YUGA, marcada por el profundo materialismo e ignorancia de las Realidades más Fundamenta­les de la Existencia.
La Humanidad actual sólo posee "pobres restos", partículas desfiguradas de esa CIENCIA ANCESTRAL de la que nuestras ciencias positivas no son sino el grado inferior de la "CIENCIA SAGRADA", la única capaz por sus teorías y prácticas de conducir a la humanidad hacia su Destino Verdadero. Por ese moti­vo, la Ciencia Sagrada ha de Reconstituirse enteramente, sirviéndonos de los materiales y medios suministrados por la enseñanza de Aquellos a quiénes denomi­namos Los HERMANOS MAYORES o MAESTROS DE COMPASIÓN y SABIDURÍA.. La "CIENCIA OCULTA" es la ciencia de las cosas escondidas, aunque este significado es mera expresión académica. El "Esoterismo” es pues el conjunto de enseñanzas, teorías, hechos, prácticas, adaptación, etc. de la Ciencia Oculta. Sin embargo, la palabra Esoterismo cayó en el descrédito debido a su empleo abusivo por charlatanes y desaprensivos. En la actualidad vemos que cualquier persona inculta y estrafalaria puede utilizar la expresión “esotérico” para realizar cualquier exhibición de circo con total impunidad. Y esa errónea presentación al mundo del “esoterismo” crea mucha confusión y rechazos comprensivos.
Segúnla Sra. Helena P. BLAVAPSKY, el Ocultismo "no es otra cosa sino el estudio de la MENTE DIVINA en la Naturaleza". Esta definición es la más cla­ra, concisa y exacta; y toda la obra de la señora Blavatsky es su desarrollo. Según los antiguos, toda religión y filosofía partía del hombre para llegar a DIOS (el Plano Divino), en un movimiento de esplendor ascendente y al mismo tiempo, emanaba de Dios hacia el Hombre en un movimiento descenden­te completando el CÍRCULO DIVINO en la parte menos sutil del Cosmos: el Plano fí­sico. La Ciencia-Religión era la expresión de una UNIDAD PERFECTA en la Sabiduría Divina.

Las Cuatro Columnas De La Sabiduría:

Ciencia, Filosofía, Arte y Religión.


La CIENCIA aplicada esotéricamente demuestra la potencialidad subyacente en todo Ser. El ocultismo es verdaderamente una ciencia, ya que puede verificar repetidamente diversos estadios de conciencia y de percepciones extra-sensoriales, es decir, que es capaz de utilizar o poner en movimiento otros sentidos o facultades más allá de los cinco sentidos ordinarios. Es la propia Ciencia del Alma de la que se esta hablando, la cual nos enseña que el mundo es una manifestación del Pensamiento Divino en todos los grados de la materia que mutuamente se ínter penetran. El esoterista trata de estudiar las cosas en sí mismas, más allá de su aspecto tridimensional. El Ocultista va más allá de las simples hipótesis y suposiciones, él establece una Revolución de la Conciencia, y una didáctica en armonía con las corrientes positivas de la "Era De Acuario". Se estudian la ciencia de la meditación como máximo exponente de contactos superiores y realización íntima, se estudian los 7 rayos o cualidades diferentes de la energía, las leyes del karma y la reencarnación, los diferentes planos o dimensiones sutiles del sistema solar y sus habitantes, los diferentes cuerpos o vehículos del hombre, la antropogénesis o origen de la humanidad, la proyección directa de nuestra conciencia a través de los diferentes Planos o dimensiones sutiles del espacio, la anatomía oculta del hombre, y los Centros de energías o Chakras y otras potencias energéticas, los poderes espirituales, la cosmogénesis u origen del universo, se estudia también la Ciencia del “Antakarana” o el canal de contacto con el Alma y con el MAESTRO Interno, así como el trabajo para la continua EXPANSIÓN DE LA CONCIENCIA, y el sendero de retorno al Padre o el camino del Discipulado que conduce a la plena Realización del Ser. Desde el punto de máxima comprensión esotérica podríamos decir que:

"El Creador no solamente esta en todas partes, sino que Él es todas las partes, no existe separación o exclusión alguna. Ese espejismo de disociación sólo existe para las mentes de los hombre. Por eso, esotéricamente se nos dice que todo en el Universo es una parte de Su Ser, incluso nuestro cuerpo es una parte de Su cuerpo, y nuestra alma una parte de Su Alma, de tal manera que cuando nos encontramos a nosotros mismos encontramos a Dios, que es en definitiva lo que realmente somos.

La CIENCIA SAGRADA,

es por lo tanto, verificable cuando el aspirante se somete volunta­riamente a ciertos procesos de aceleración de la conciencia, denominados técnicamente EL SENDERO DEL DISCIPULADO y el de INICIACIÓN. La práctica del Ocultismo trae inevitablemente el despliegue de las facultades espirituales: sensibilidad telepática, habilidad psicométrica, percepción espiritual y la apertura del Tercer Ojo que con­lleva la capacidad de dirigir y controlar la energía de la materia, ver todas las cosas en el Eterno Ahora, estar más en contacto con las CAUSAS que con los efectos, leer los Archivos Akáshicos y ver clarividentemente, así como controlar los elemen­tales constructores de grado inferior. En las Escuelas de MISTERIOS de la antigüedad los resultados de las investigaciones clarividentes de un INICIADO, debían ser co­rroboradas y cotejadas por los resultados de otros Iniciados de la Sabiduría Arcai­ca.
En sus obras, Blavatsky resume la precisión de este método de investigación: "LA DOCTRINA SECRETA" es la Sabiduría acumulada de las Edades... Esta CIENCIA no es producto de las fantasías de uno o varios individuos aislados, sino que es el archivo ininterrumpido de miles de generaciones de ILUMINADOS, MAESTROS e INICIADOS cuyas experiencias respectivas se comparaban con las tradiciones orales transmitidas de una raza anti­gua a otra, acerca de los SERES SUPERIORES que velaron sobre la infancia de la humanidad. Durante largas Edades, los hombres Sabios de la Quinta Raza (la actual), fueron comprobando, examinando y verificando en cada uno de los departamentos de la naturaleza las antiguas tradiciones, por medio de las visiones de los Grandes ADEPTOS, es decir, de los hombres que han perfeccionado hasta el mayor grado posible sus or­ganizaciones físicas, psíquicas, mentales y espirituales. No era aceptada la visión de ningún Adepto hasta ser confrontada y comprobada por las visiones de otros Adep­tos, obtenidas de modo que se presentasen como evidencia independiente y durante siglos de experiencia.
En cuanto a la FILOSOFÍA,

en su máxima expresión, diremos que en sí misma es “Reflexión Evidente”, un funcionalismo muy natural de la Conciencia. La Ciencia esotérica como filosofía nos enseña que el Sistema Solar es un mecanismo cuidadosamente ordenado, la manifestación de una magnificente Vida, de la que el hombre es menuda parte. "Lograr El Conocimiento Del “Uno” Es La Meta De Toda Filosofía", dijo Giordano Bruno. La Filosofía es el CONOCIMIENTO de la Unidad mediante la razón, aparte de la multiplicidad de objetos; la ciencia es meramente la observación de objetos mediante los sentidos. Solamente aquel que conoce la UNIDAD es un Filósofo. El hombre progresa, vida tras vida, bajo las Leyes de REENCARNACIÓN y KARMA, hasta que se da cuenta de la UNIDAD de todo lo que existe y alcanza el conocimiento del UNO. Es el arquitecto de su propio destino, cosechando en cada vida lo que hubiere sembrado en anteriores. Generalmente se piensa que es el cuerpo el que tiene un Alma, sin embargo para el estudiante de ocultismo, ese pensamiento se invierte, comprendiendo que es el Alma el que posee un cuerpo o mejor dicho, varios cuerpos en diferentes planos. La filosofía como medio de iluminación nos adentra en el misterio de lo trascendental y nos hace participes directos de nuestra realidad esencial, ¡somos un ser espiritual!, esa es nuestra verdadero patria, nuestro verdadero origen, y no el de mundo de las formas, sino al de la luz, al del espíritu, emergiendo a la manifestación como una chispa divina emanada del Gran Fuego Creador, descendiendo al plano físico, al mundo terrenal para experimentar, evolucionar y redimir la materia. En esta profunda reflexión filosófica, hacemos templar las entrañas del temor y nos adentramos en el corazón de la esperanza más pura. La filosofía esotérica es una flecha lanzada al cosmos, donde el arquero, el arco, la flecha y la diana es nuestro eterno SER, el Eterno UNO.
También encontramos que el ARTE

es la manifestación más creativa del ser humano. Para crear hace falta inteligencia, voluntad o un profundo deseo o anhelo de materializar. Por doquier encontramos arte, aunque habría que diferenciar entre dos tipos de arte, el Regio o superior y el arte superficial o impulsivo. La diferencia siempre la encontraremos en el trasfondo de la obra. El Arte trata de revelar, en el mundo de las formas, el poder oculto de los símbolos, ya sean estos: dibujos, jeroglíficos o papiros, música, arquitectura o esculturas. Tenemos a las grandes pirámides de Egipto y de México, a los obeliscos antiguos, lo encontramos en las pinturas de Miguel Ángel, Rafael, y Rembrant, en los templos sagrados de los Mayas y, en las composiciones magnas de Beethoven, Brahms y Mozart. El arte esta en la poesía, y en las danzas, en las catedrales y en lo ceremonial. El arte es una ciencia, la ciencia que revela la creatividad y belleza del Alma Universal. Sólo este arte permanece tras los siglos, todo lo demás son sombras o guiños que no perduran, y mueren por falta de luz interior. Toda verdadera obra de arte tiene su propia Luz Interior, como una vida, como un Ser, ya que representan potencias y fuerzas que invocan en los observadores una respuesta, también espiritual, es decir, esencial al propio Ser. Puede ser que el propio artista no sea consciente de la magnitud espiritual de su obra, de su luz interior, puede ser que el artista sea ateo o agnóstico, superficial y hasta un vividor, pero eso no importa realmente aunque parezca mentira, porque la verdad es que muchos grandes artistas y genios creativos no le han importado para nada el tema esotérico, religioso o espiritual, es obvio que para otras sí y mucho, pero lo importante a tener en cuenta aquí en nuestros estudios, es el profundo contacto interno que ellos poseían con el mundo superior, hayan sido o no conscientes de ello, porque el impulso creador les nacía de su fuente espiritual, que por ciertas razones esotéricas tenían abierta, y otras veces eran simples receptores, precisos canales, de magnificas inspiraciones divinas que trataban de aterrizar en el plano físico. De todas maneras, lo importante es recordar que el reconocimiento del arte precisa de nuestra propia luz interior, porque cuando la Luz del Alma brilla en las mentes de los hombres toda la luz que hay a su alrededor también se ilumina, o se hace visible, y es entonces cuando realmente descubramos cual es el verdadero Arte. Sin lugar a dudas el más elevado artista es el Logos, siendo todo Su Universo su Glorificada Obra Magna, que de momento ningún ser humano ha podido igualar...
Tenemos también la RELIGIÓN. Para el estudiante este elemento de estudio será uno de los más importantes en la reconstrucción de la SABIDURÍA ARCAICA. Según el Ocultismo, la Religión es el resultado de una revelación primitiva de Dios, que le hizo al hombre a través de intermediarios divinos. Todas las religiones hablan de AVATARES que descienden periódicamente desde círculos superiores a la humanidad, así como la existencia de otras JERARQUÍAS de Seres Espirituales que ayudan a los hombres en su proceso de evolución, denominándolos Ángeles, Arcángeles, Devas, etc. Esta revelación divina era una sola en la antigüedad, por ello si bien las diferentes religiones son aparentemente divergentes en sus formas, EN EL FONDO TODAS CONDUCEN HACIA LA UNIDA. Todas ellas son como los "pétalos de una misma flor"; cada pétalo es distinto, pero el CENTRO es el mismo para todos ellos. La religión nos aporta un sentido superior, una ética espiritual y humana, un código natural en armonía con los impulsos supremos de nuestra alma. El origen o la etimología de palabra religión deriva del Latín “RELIGARE”, que significa ligar, unir, así pues el camino religioso trata de volver a fusionar al hombre con Díos, éste es su verdadero sentido existencial, la razón de su creación. Solemos hablar de Doctrina Esotérica, no como de una religión en sí misma, sino como de la VERDAD que por igual subyace en todas las doctrinas religiosas. Buscar lo verdadero y bueno de cada religión, esa es la clave. El Esoterismo reconoce que en el interior de todas las Grandes Religiones del Mundo, palpita intensamente el CORAZÓN de lo Divino que abraza y espera se abrazado. En todas las religiones hay algo de sectarismos (aunque no sean destructivos), y esto es debido en gran parte, a que voluntaria o involuntariamente necesitan, casi todas, de alguna forma el "Monopolizar la espiritualidad y la única salvación", y esto es debido, generalmente, a la inseguridad que proporcionaría el no estar en la mejor o en la “verdadera”, esto ya en sí asigna una importante barrera al Espíritu y a su Libertad. El miedo impuesto por algunas de ellas sobre la condenación eterna, el castigo di­vino y cosas parecidas; si no seguimos a su Dios o a su doctrina, etc... han sido en gran medida la causa esencial de muchos agravios, y de la actual indiferencia que existe en un gran sector de la humanidad inteligente y libre. Esto ha provocado en gran parte un vacío difícil de llenar, un dique en las corrientes vivas del Creador. El esoterismo enseña al hombre el verdadero sentido de la religiosidad reconociendo en todas las religiones una misma enseñanza. Una enseñanza que trasciende lo aparente y penetra en la misma raíz de su origen. Las enseñanzas esotéricas nos muestran un panorama diferente, amplio, inclusivo e interactivo, dónde lo importante no es la fe ciega, sino el reconocimiento intuitivo, veraz de dicha fe. Dónde la fe adquiere su poder, su grandeza y su importancia noble en el descubrimiento de la Verdad. Pues la fe es, el reconocimiento de las cosas no vistas, la manifestación lucida y amorosa de la creación y de su Creador, y todo esto expuesto maravillosamente en el tapete de nuestra vida. No es que Dios este en todas las partes, sino que Dios es todas las partes, no existe nada fuera de él, pues él es la suma de todo lo que existe. Mirado desde este prisma todo cambia, todo se vuelve más puro, más divino. Todo es Dios, en un estado o en otro, más sutil o más grosero, más elevado o más terreno. Pero en definitiva, todo es Dios, todo es energía. El conocimiento esotérico, nos proporciona el significado y la Clave para poder interpretar correctamente Las Sagradas Escrituras, los libros antiguos y cualquier manuscrito gnóstico, ya que la mayoría de ellos contienen un alto índice de parábolas y simbolismos difíciles de interpretar. "De muchos colores son las vacas (dice el proverbio), pero la leche de todas tiene un solo color. Consideremos el Conocimiento como la leche y los Instructores como las vacas". Y así, debido a su común origen divino, lo esencial en todas las religiones es idéntico, si bien lo no esencial varía. Las religiones son como las vasijas en que se vierte agua; el agua tomará diferente forma según el recipiente, pero conserva su esencial propiedad de apagar la sed. De igual manera, en las religiones se vierte vida espiritual que asume la variada forma de ellas (requisitos de los tiempos, etapas de desarrollo intelectual de la raza, etc.) pero que nunca deja de ser Una y la misma vida espiritual, capaz de calmar la sed que tiene el espíritu por conocer a Dios.

Además de los cuatro pilares mencionados, el ocultismo posee otros elementos de estudio suministrados por los métodos positivitos de las culturas, entre los que destacan: los escritos de los antiguos, la arqueología, las leyendas y los mitos ricos en simbolismos universales, y verdades ocultas.

A veces se dan las diez “buenas razones para
estudiar Esoterismo”.


1)
Resuelve el enigma del universo, armonizando los hechos de la Ciencia con las verdades fundamentales de la Religión.


2)
Comprueba que vale la pena vivir la vida, pues la hace intangible demostrando la Justicia y el Amor que guían su evolución.


3)
Quita todo temor a la muerte y mucha de su tristeza, reconociendo que vida y muerte, gozo y pesar, son incidentes que alternan en un ciclo de ilimitado progreso.

4)
Insiste en el lado optimista de la Vida; proclamando que el hombre es el Arquetipo de su propio destino; criatura de su pasado y padre de su futuro, demostrándolo.

5)
Demuestra el Poder, la Sabiduría y el Inmenso Amor de Dios, a pesar de toda la tristeza e infelicidad del mundo.

6)
Trae confianza al desesperado y al perdido, enseñando que ningún esfuerzo hacia el bien se pierde y, ningún error es irreparable.

7)

Proclama la Paternidad de Dios y por ende que el hombre es Su hijo y tiene como meta final, la PERFECCIÓN.

8)
Declara la Universalización de la LEY de CAUSACIÓN, manteniendo que "cualquier cosa que el hombre sembrare, eso cosechara"


9)
Considera al mundo como una ESCUELA a la que el hombre volverá una y otra vez hasta que aprenda todas las lecciones.

10)

Afirma la FRATERNIDAD DE LOS HOMBRES y da una base de UNIÓN para todos los que desearen trabajar por realizarla.
" NOSCETE IPSUM " ¡Conócete a tí mismo!

Homo Noscete Ipsum ¡Hombre conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los DIOSES!...

(( CONÓCETE A TI MISMO .......))


Pocas personas han sabido interpretar verda­deramente esta Fórmula o Máxima de Tales de Mileto, inscrita en el frontispicio del TEMPLO DE DELFOS. ¿Quién es este "sí mismo" que debemos conocer? ¿Acaso se trata de nuestro carácter, de nuestras debilidades, de nuestros defectos y cua­lidades?... No. Si conocerse fuese únicamente eso, los Sabios nunca habrían ins­crito este precepto en el frontispicio de un Templo. Este conocimiento es necesario también, desde luego, pero resulta insuficiente. Conocerse es mucho más que eso, conocerse a sí mismo es reconocer nuestro REAL SER, aquel que realmente somos, más allá de cualquier especulación intelectual o racional, más allá de cualquier sospecha o suposición de nuestra personalidad .
Conocerse a sí mismo es reencontrar todas las POTENCIAS y posibilidades que como Hijos de Dios hemos heredado de nuestro Creador. Conocernos en todos los sentidos y en todas las formas, PROFUNDIZAR en la Raíz de nuestro Ser, en el PROPÓSITO de nuestra Existencia; Escarbar en las capas más profundas e Íntimas de nosotros mismos para ver quién y qué somos realmente. Este es nuestro primer deber como hombres y el primer paso en los estudios esotéricos, y nadie lo puede hacer por nosotros. Por lo general, cualquier ser humano inteligente se siente reflexivo en algún momento dado de su vida por resolver la triple interrogación de ¿quién soy? ¿de dónde vengo? y ¿a dónde voy?, la cual constituye el principio filosófico de la vida y la serena afirmación de que el ser humano posee unas profundidades y un anhelo ígneo, enraizadas en suelos de inmortalidad, que exigen ser descubiertas y manifestadas.
¿Quién soy?, ¿de dónde vengo y hacia dónde voy?, ¿cuál es el propósito de mi Existencia?, ¿qué hago aquí?. Preguntas claves en la existencia del hombre y resultado consecuente del DESPERTAR de nuestra Esencia, siendo un impulso natural y coherente el tratar de responderlas. Cabe entonces preguntarse... ¿Por qué en estos momentos no soy consciente de mi verdadero ser?, ¿por qué o cuál es la causa que me hace vivir como otro ser que en realidad no soy?. La respuesta es sencilla aunque complicada de entender. La respuesta es que no estamos DESPIERTOS! sino ensoñando continuamente, y porqué no estamos despi­ertos; pues porque estamos como sumergidos en un profundo sueño hipnótico. La psicología moderna afirma que sólo utilizamos alrededor de un 3% o un 7% de nuestra real capacidad cerebral. Y que hay del otro 97% restante, dónde esta y que hace, pues lo cierto es que está sin control de nuestra voluntad y relegado a esa parte desconocida y profunda denominada SUBCONSCIENTE. Vemos pues que sólo es una cuestión de "adormecimiento interior de nuestras verdaderas capacidades inherentes, que todos poseemos pero que no utilizamos". Pero el subconsci­ente está ahí; funcionando, trabajando en nuestro interior, en nuestra vida diaria, pero siempre por debajo del umbral de nuestro pequeño consciente, de nuestro fraccionado y limitado consciente.
El infracosciente, el subconsciente, el consciente, el supraconsciente, todos son aspectos diferentes de una misma realidad mental y humana. Todos ellos actúan simultáneamente en nuestra vidas, en diferentes niveles y en diferentes formas, pero para el hombre común nada sabe de ellos, nada conoce de dicha actividad interior, y esto lo hace vulnerable a cualquier impulso interno.
Supongamos que a un hombre con características espirituales se le hipnoti­zara por un profesional, y se le sugiriese y ordenase que se convierta en un hombre malvado, cruel con sus semejantes. ¿Realmente creéis que ese hombre haría daño a alguien? pues por supuesto que ¡NO!. No podría hacer daño a nadie, porque al pequeño consciente (3%) se le puede engañar, pero al subconsciente (esa parte que es el reflejo de lo que realmente somos) no se le puede engañar y hacerle actuar como no se es en realidad. En algunos programas de televisión, últi­mamente suelen salir individuos que juegan con el subconsciente de algunos vo­luntarios que se dejan hipnotizar, y se les hace hacer cosas muy raras y hasta sorprendentes a veces, es como si estuvieran dormidos pero funcionando; se les hace comer una cebolla y ellos piensan y sienten que es una manzana; se les hace saltar, reír, llorar como si fueran marionetas. Pero inténtele sugerir que hagan algo que esté en desacuerdo total con su verdadera MORAL o PREJUICIOS, ¡No lo harán!. El subconsciente sabe perfectamente quién es y que es lo que está bien y lo que está mal para él. Los remordimientos de conciencia, las intuiciones espon­táneas, los impulsos incontrolados y sin causa aparente, todo eso pertenece al mundo subconsciente y supracosnciente, y sólo investigando, profundizando y meditando podemos cono­cerlo, conociendo así EL IMPULSO SUBJETIVO, LA CAUSA REAL que nos hace ser y actuar como lo hacemos en cualquier momento, y en cualquiera de las facetas de nuestra vida. Es erróneo pensar que el SUBCONSCIENTE sólo está activo cuando soñamos o estamos inconscientes, él está las 24 h. del día funcionando y traba­jando dentro, sin descanso. La Mente y todas sus dimensiones es realmente "LA GRAN COMPUTADORA", siendo la mejor herramienta de que dis­pone el ser humano para vivir y evolucionar.
El verdadero problemas del ser humano es que no sabe quién es, sí un cuerpo de barro o un espíritu inmortal. El señor BUDA dijo: “La RAÍZ de todo MAL es la IGNORANCIA”. Que todo sufrimiento viene de ella. "Disipar la ignorancia, volved sabios a los hombres, y entonces todas las dificultades se desvanecerán". En profunda confusión se ve sometido el hombre, y lo que es pero, ni siquiera es consciente de ese profundo aturdimiento, y eso es debido a que el ser humano no esta DESPIERTO, ya que incluso, cuando decimos que estamos despiertos, en nuestros quehaceres cotidia­nos, la mayoría del tiempo lo pasamos "dormidos", en fantasías e ilusiones imaginarias, en mundos irreales creyendo que somos este o aquel personaje de ficción, viviendo en el pasado e intentarlo cambiar, proyectando continuamente el futuro, y esperando, curiosamente, siempre algo. Y esto es triste, porque de las 24 h. del día ¿cuántas horas realmente estamos despiertos?, ¿cuánto tiempo estamos conscientes, atentos a lo que está ocurriendo en el AQUÍ y AHORA?, experimentando feliz y plenamente “el eterno instante”, yo diría que en el mejor de los casos y sin exagerar unos 5 segundos más o menos. Como queremos por lo tanto, ni tan siquiera pensar que nos conocemos a nosotros mismos. Ni sabemos quienes somos, ni comprendemos qué hacemos aquí en este mundo, ni si existe vida después de él, y en la mayoría de los casos, ni tan siquiera se intenta investigar dicha ignorancia fundamental. Cada cual crea su propia teoría, y vive en su propio mundo particu­lar, en su propio SUEÑO de la vida. El “Despertar” ciertamente es necesario, hace falta oxígeno para el alma, pero ese día sólo llegará cuando sinceramente se empiece a trabajar sobre sí mismos, cuando empecemos a quitarnos los velos de la ilusión y de los espejismos que he­mos forjado durante muchas vidas, SÓLO ENTONCES empezaremos a despertar de verdad y a ser felices....
El conocimiento esotérico y su correspondiente trabajo interno, nos enseña a convertir el subcons­ciente en consciente y a utilizar, como resultado, todo nuestro verdadero potencial interior; nos enseña y nos da las claves para ILUMINAR esas zonas oscu­ras de nuestro ser, convirtiéndolas en una Casa Iluminada, y en armonía con el Universo. Ese es el camino esotérico y los GRANDES MAESTROS e Iniciados del mundo, ese es el “Camino estrecho y angosto” del que nos hablaba el Cristo en los evangelios, y todos algún día deberemos pasar por él, para alcanzar nuestra verdadera estatura y patrimonio espiritual.

“...Maestro quién es Dios”, le pregunta el discípulo a Confucio, y el Maestro responde “...y tu, quién eres tu”, y después agrega. Si ni siquiera sabes quién eres realmente, como pretendes conocer a tu Creador. Sabias y contundentes palabras del Maestro, pero esta misma máxima la encontramos en otras muchas referencias espirituales escritas y orales. En el génesis del Antiguo Testamente se manifiesta muy claro esta misma realidad, cuando se dice: “Dios creo al hombre a Su imagen y Semejanza”, así pues aplicando la Ley Hermética de la analogía podemos decir que conociendo al hijo conoceremos al Padre. Pero, ¿quién es el hijo creado a imagen y semejanza de Dios?; es la personalidad con sus defectos y aptitudes, es el cuerpo físico y su género, son los deseos y las emociones. Porque hablamos del ser humano como si realmente lo conociéramos. ¿Qué es aquello esencialmente Divino dentro del hombre?... El ESPÍRITU, eso es lo que es divino e inmortal dentro del hombre, el Espíritu es el aspecto superior del Ser, es la chispa divina emanada del Gran Fuego Creador. El Espíritu es lo que somos verdaderamente y en última instancia, y él es el que esta hecho a imagen y semejanza a Dios, ya que siempre permanece libre, puro y luminoso, más allá del tiempo, de la muerte y del espacio. ¿¡Nos atrevemos a descubrirlo!?.
Dentro del necesario conocimiento de uno mismo, del AUTODESCUBRIMIENTO ÍNTIMO, encontramos varios símbolos, y entre ellos, el símbolo de la CRUZ tiene un papel especial y universal, poseyendo muchas y amplias dimensiones para el hombre y el cosmos. Entre ellos, encontramos los dos caminos de la “Cruz”, dos aspectos fundaménteles en la vida del hombre:

El Camino Horizontal

Es aquél que sigue aún sin saberlo la mayoría de la humanidad. Es el CAMINO MECÁNICO que nos hace: nacer, crecer, reproducirnos, envejecer y morir. Y durante todo ese tiempo vamos de aquí para allá sin dirección, sin timón ni rumbo fijo. La verdad es que la vida horizontal nos hace vivir como "leños movidos por las furiosas olas del océano de la vida". Es el camino de la ignorancia, aunque nadie lo acepte, ya que la mayoría de las personas siem­pre piensan que lo saben todo. Lo irónico de todo ello es que ignoran qué ignoran y eso es lo grave, no saben que no saben, y luego pasan su existencia sufriendo una y otra vez los mismos sucesos. Es el camino que no lleva a ningún sitio, es como en una larga película, nos identificamos tanto con los personajes que nos olvidamos que somos los espectadores y tenemos otra vida aparte. En definitiva es al cami­no del SUEÑO DE LA VIDA que todos hemos seguido hasta ahora.

El Camino Vertical

Es el SENDERO de retorno a Casa, al Padre al Origen, a la Esencia Una. Es el camino de la REVOLUCIÓN de la Conciencia, que sólo se puede seguir conscientemente, con esfuerzos y desapegos voluntarios. Es el camino de la Muerte de nuestros falsos YOES y del Segundo Nacimiento de las Sagradas Escritu­ras. Es el camino que nos conduce:

DE LA OSCURIDAD A LA LUZ, DE LA IGNO­RANCIA A LA VERDAD, DE LA MUERTE A LA INMORTALIDAD".

Se podría decir que existe un complemento superior al segundo Camino, aunque más que camino es una síntesis de los dos anteriores. Como sabemos la cruz esta representada con dos líneas que se cruzan en el centro. Justo en ese punto de unión, donde los Rosacruces ponen una rosa, esta representado el “Quinto Elemento”, dónde “la muerte de la muerte” y la vida nueva esta representada, experiencia ésta que todo Iniciado ha de experimentar en su propio ser. La “SÍNTESIS” es aquí la palabra clave. El iniciado ha de vivir en los dos mundos, en el mundo de los hombres y de las formas, es decir en el camino horizontal, y al mismo tiempo ha de vivir plenamente consciente del reino espiritual, el camino vertical. Porque los dos caminos son necesarios para alcanzar la Maestría, la realización del ser. Algunos suponen que han de dejar la vida material, piensan que deben retirarse del mundo, de la familia, de los amigos y los negocios. Y que si así lo hacen encontraran más fácilmente al Cristo, la realización espiritual. Pues se equivocan, la lección a aprender es la de la “adaptación” y la del “servicio”. El trabajo verdaderamente espiritual esta en lo que llamamos equivocadamente “la vida mundana”. Es dentro de la sociedad, y en todos los compromisos sociales que tengamos, como buen ciudadano, donde hemos de alcanzar la Maestría. Hemos de experimentar el SER en cualquier sitio, y en todas las área de la vida, ya que no existen lugares sagrados y no sagrados. Según nos dice el Maestro Tibetano: “El sentido de la responsabilidad arde en llama centelleantes en todo aquel que ha buscado y hallado alineamiento”. El desapego material es necesario dentro de la vida espiritual, pero no es tanto el abandonar las cosas, sino el utilizarlas adecuadamente a los intereses del alma, el responsabilizarse de ellas para que sean vehículos de amor y abundancia, y no apegos que esclavizan al hombre. Esta lección es la más difícil de aprender y requiere del aspirante una afinada inteligencia y un discernimiento y juicio difícil de encontrar.

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